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Hace años, casi desde que inauguramos el Hotel, nos acompaña una excelente y linda amiga que con su presencia hace más agradable el trabajo de nosotros; el staff y la visita de ustedes; nuestros huéspedes. Su nombre es Rosi, y es originaria del Valle, exactamente de San Juan Chapultepec. No sabemos si todas las muchachas de por allá sean como Rosi pero si acaso lo son, podemos afirmar que son alegres, sencillas, responsables y graciosas.

Rosi se encarga de tener la cocina como si fuera "El Palacio de Versalles" pues los espejos vendrían a ser las cacerolas y los sartenes que compiten en brillantez con el sol del mediodía. Y es a esta hora cuando generalmente, se dispone a realizar su compra para el día siguiente. Para lo cual, utiliza un carrito de compra que arregla de una manera singular con el objetivo de cuidar el género y evitar se maltrate. De esta forma; los tomates, la papaya, el mango, el plátano o el queso, no sufren ningún contratiempo. Rosi acomoda de forma exacta los cartones de los huevos dentro del carrito, con el objetivo de acolchar los lados y proteger todo lo que vaya comprando. Alguna vez le pregunté por qué no utilizaba un carrito de tela gruesa y su respuesta fue directa y segura: “no protegen igual”. 

La compra la realiza en el Mercado Sánchez Pascuas que está aproximadamente cinco calles más arriba del hotel. Allí la gente la atiende de manera amigable pues la conocen desde mucho tiempo... Saben de la exigencia de Rosi y que no le pueden “meter ningún gol” dándole una fruta pasada o un queso salado porque si lo hacen, al día siguiente tendrán a una Rosi enfadada a quien deberán reponerle el género sino quieren perder a un buen cliente.

La cocina está localizada en el tercer patio del hotel y allí, entre bugambilias, macetas de flores y plantas encontrarán seis mesas que pueden compartirse entre los huéspedes. Hay cuatro mesas grandes y dos chicas. Los desayunos empiezan a las 8 de la mañana por lo que Rosi llega a las 7.30 para “prender la lumbre” de la estufa donde colocara el recipiente con agua, mientras va sacando con la ayuda de Tere, Aurora o Arelí; toda la fruta del refrigerador para comenzar a picarla. 

La cocina es bonita, amplia y de techo alto. Si ustedes se asoman a verla, podrán admirar un enorme cuadro pintado por el maestro C. Nieto en 1973,  quien fue discípulo de Diego Rivera. La pintura es una maravilla, en ella se dibujan tres mujeres; dos vestidas con ropa típica y la señora de la casa -la patrona- con un vestido largo, color turquesa. La señora se le ve probando la comida y uno puede imaginarse la conversación ligada a la comida y si todo estará listo a tiempo. Una de las mujeres jóvenes se le ve “echando las tortillas” y la otra, desplumando la gallina. A través de una ventana se divisa el campo donde unos caballos pastan y más a lo lejos se asoma lo que parece ser una iglesia.

Ojalá un día disfruten de este laberinto de colores y sabores que transformará sus cinco sentidos en originales emociones. ¡Bienvenidos!

 

 

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Hotel Las Golondrinas, Tinoco y Palacios #411 Centro Histórico. C.P. 68000 Oaxaca, Oax., México. Contacto.